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mischayonpol9

Lo que de verdad cuesta su voto

por mischayonpol9 el 07-07-2011 11:39 AM



 

¿Alguna vez le han dicho cuánto cuesta su voto? En Colombia muchos políticos, especialmente candidatos, hablan de votos dentro de su campaña como si de regalar dulces se tratara y peor aún, aunque sabemos que es así, nos hacemos, como coloquialmente decimos, “los bobos”. Mientras algunos se ponen felices de que llegue la época de elecciones porque significa tamal, lechona y cerveza (a veces muchas cosas más) totalmente gratis, otros van más allá y comprometen su voto por tales regalos como si fuera una cuestión de honor.


De seguro no muchos saben que la inversión que un alcalde mueve para su municipio es de millones de pesos. Solamente en 2009 el departamento de Cundinamarca aportó 255 millones de pesos a proyectos viales en el municipio de Gutiérrez (uno de los menos desarrollados de la región) y 640 millones en 2010,cifras a las que no sumamos ni los aportes del mismo municipio, ni las gestiones externas para conseguir dinero de otras fuentes, como las arcas del propio gobierno nacional.


¿Se ven grandes los números no? Comparemos. Pregúntese por favor ¿Cuánto cuesta un tamal? ¿Cuánto una lechona? ¿Cuánto unas tejas nuevas para su hogar? Ahora, sin ningún sentimiento de culpa pregúntese ¿Cuánto podría costar el progreso de su ciudad, su municipio y, en instancia general, de su país? ¿Cuánto costaría gestionar carreteras nuevas, invertir en la juventud, en la lucha contra la corrupción, la tecnificación y diversificación de cultivos? Mejor todavía, ¿Cuánto cuesta el municipio de sus sueños? Seguramente no lo mismo que cuesta un tamal.


Desde el Estado se sabe que el aproximado costo de un voto, en términos de organización del evento, es de entre 30.000 y 50.000 pesos. Cifras operativas que, sin embargo, representan grandes pérdidas para la nación cuando el abstencionismo (la gente que decide no votar y quedarse en su casa) supera más del 51% de la población, como en el caso de las votaciones a presidencia de 2010 o, más recientemente, las consultas interpartidistas de mayo. “Un fracaso” para el bolsillo del país, según el ministro del Interior Germán Vargas Lleras.


Parece irónico que mientras todos pagamos impuestos sin rechistar, decidamos vender nuestro voto tan barato cuando tantas cosas de desprenden de nuestra decisión de votar o no. Aún más increíble es que haya políticos que emplean frases como “Con una lechona que regalemos ya tenemos los votos de toda esa vereda”.Finalmente, y para terminar esta corta reflexión, pregúntese querido lector ¿usted vota o elije? ¿Usted vota por una opción o elige un destino, un cambio, un proyecto? Nadie le está diciendo que no coma lechona, tamal o beba cerveza en temporada electoral, ¡aproveche la generosidad o interés de los políticos! Pero, sea consciente, una cosa es aceptar un plato de comida y otra cambiarlo por el destino de su municipio, si se la ponen así, tenga dignidad y diga ¡no gracias, muy amable!